miércoles, 20 de julio de 2022

Arroz con leche libre y valiente. Una tradición actualizada y de aprovechamiento (receta)

Arroz con leche casero: clásico y de matcha.

El arroz con leche se prepara en casi todo el mundo. En Ecuador, lo más común es hacerlo en casa o servirlo como postre de la fanesca. También se lo encuentra en los típicos menús de almuerzo o en las cartas de restaurantes de comida ecuatoriana. 

Cada país ha inventado su versión o su manera de comerlo: con dulce de leche, en Argentina; acompañado de mazamorra morada, en Perú; con mantequilla, en Bolivia. Hay países como Chile, Uruguay y España donde se vende envasado, igual que en el norte de Europa, donde incluso le agregan nueces o cerezas; en Turquía se llama Sutlac, lleva maicena y yema de huevo, y se lo carameliza al horno; en Tailandia se prepara con leche de coco y se come con mango y sal; en Senegal se llama Sombi y lo sirven con coco tostado; en India se lo conoce como Kheer, es muy antiguo y lleva cardamomo y frutos secos.

A pesar de su origen asiático, el arroz con leche se ha convertido en una tradición en Occidente. Llegó a España con los moros en el siglo X y, como tantos alimentos, lo llevaron los españoles a América. En Japón no se lo conoce, pero tienen un postre llamado Ohagi que son bolas de arroz con azúcar, cubierto de pasta de fréjol dulce.


La libertad con la que se experimenta con los sabores en Japón me inspiró a probar arroz con leche muy variado, usando el arroz que sobra del restaurante en el que trabajo. He hecho el clásico de canela, de coco con mango, de chocolate, de matcha, de albahaca, shiso, hierba luisa, jazmín, hierba mate, camote, pimienta negra, ajonjolí negro, zapallo y castaña (edición de Halloween) o de colada morada (edición del Día de los Difuntos); creo que la lista de los sabores posibles sería infinita y cada cual puede encontrar su propia receta.


Este es un postre que se prepara rápidamente, si ya tenemos el arroz listo. Cualquiera queda bien, incluso uno que se haya congelado. Lo he preparado de muchas maneras, y es lo que les comparto a continuación:



RECETA

Porciones: 4 aprox.

Tiempo: 15-20 min

Ingredientes


150g    de arroz cocido (o 75g de arroz crudo)

300g    de leche (animal o vegetal)

60g      de panela en polvo (o el endulzante que se prefiera, al gusto)

40g      de pasas de uva, frutos secos y/o coco rallado (opcional)

1          de pizca de sal

Preparación


1. Colocar todos los ingredientes en una olla. Cocinar a fuego medio, meciendo de vez en cuando para que la leche no se pegue en el fondo. 


2. Una vez que rompa el hervor, bajar el fuego y mezclar hasta que llegue al punto de espesor –lo que se nota cuando al pasar la cuchara se ve el fondo– y listo. Se puede servir tibio o frío. 


3. Una vez que se enfría, si está demasiado seco, se recomienda agregar un poco de leche y mezclar bien.  


Propuesta de distintas versiones de arroz con leche


Clásico: al paso 1, agregar tres clavos de olor y una rama de canela pequeña (para darle más sabor a canela, se le esparce canela molida al servir).

Con un ingrediente de hoja fresca: si hacemos con albahaca, por ejemplo, primero se hierve la leche con la albahaca (entre 5 y 8 gr de hojas), por un par de minutos. Se licúa y, dependiendo de la intensidad de sabor que queramos, cernimos o no.


Con hierbas aromáticas: antes de agregar todos los ingredientes a la olla, se hace cualquier infusión con la leche como té negro, té verde, hierba mate, manzanilla, jazmín, hierba luisa, cedrón, menta, etc.


Con leche especiada: se agrega uno (o más) de los siguientes ingredientes a la receta base: cardamomo, nuez moscada, jengibre en polvo, pimienta negra, azafrán, cáscara de limón o naranja rallada, al gusto.  


Con saborizantes en polvo: el chocolate en polvo, el matcha (té verde en polvo) o la proteína de maní, por ejemplo, son ingredientes que se agregan en el paso 1 y se usan en diferente medida (entre 1 o 2 cucharaditas), va a depender mucho del gusto. Con el matcha hay que tener cuidado porque puede amargar el postre (se recomienda 2 gr, aunque va a depender del tipo de matcha que se utilice). Al ser ingredientes secos se va a necesitar un poco más de leche para que no se seque el postre al final. 


El arroz con leche clásico sigue siendo un postre casero favorito que nos recuerda a la infancia y a las comidas familiares o a los almuerzos en la casa de la abuela; es perfecto para disfrutar en soledad o compañía, y me encanta porque podemos aprovechar el arroz que nos sobra. Este postre incluso se menciona en una canción infantil muy antigua (S. XIV*), quién no recuerda “arroz con leche, me quiero casar…”, que ya sabemos cómo sigue. Pero así como las recetas van cambiando y evolucionando según los ingredientes disponibles y el tiempo que nos toca vivir, esta canción también experimentó una actualización importante en 2015 –que fue un reclamo feminista–, dando paso a la siguiente versión, más acorde con la realidad y el sentir de hoy en día: 


     “Arroz con leche, yo quiero encontrar 

      a una compañera que quiera soñar, 

      que crea en sí misma y vaya a luchar, 

      a conquistar sus sueños de más libertad. 

      Valiente sí, sumisa no. 

     ¡Feliz, alegre y fuerte la quiero yo!”*




*Fuente:

https://www.lafm.com.co/entretenimiento/letra-de-cancion-infantil-arroz-con-leche-tiene-contenido-machista

https://arrozconlecherecetas.blogspot.com/2020/07/cancion-arroz-con-leche.html



Gracias por leer.


Por L. J. Trashumante